- ¡Ostia tío, lo siento! No me di cuenta – se excuso el bárbaro, tapándose la boca con gesto de indignación pero con la verdadera intención de tapar su risita burlona - ¿estas bien?
La mirada que le lanzo el mago fue gélida, como esas que se le echan a algo cuando se intenta discernir el grado de desarrollo evolutivo que podría tener, y al final te das cuenta que es el de un objeto inanimado. Como por ejemplo, una piedra. “¿Me estará tomando el pelo este mendrugo?” pensó para si el mago.
- Estoy bien – respondió el mago mientras se enroscaba el sombrero, chamuscado, pero a salvo, en la cabeza – estoy bien.
- Dejaros de milongas – interrumpió el ladrón – continuemos por aquel pasadizo de allí – dijo el ladrón mientras señalaba hacia la oscuridad - y yo me encargo de llevar la antorcha.
- Tu delante – señalo burlonamente el bárbaro al mago.
El mago se deslizo por el pasadizo tras el ladrón, sin hacer caso al bárbaro, mientras este último cerraba la marcha. El ladrón, que se hacia llamar Ray, suspiro mientras pensaba para si “¿Cómo coño me he metido en este fregado? Por mucho que intente hacer memoria, no recuerdo como he llegado a esta situación. Esta claro que fue culpa mía. No saber decir basta cuando un tipo te invita en la taberna tiene sus consecuencias. Madre mía, que si las tiene. ¿Pero como se me puede ocurrir aceptar un encargo en ese estado de embriaguez? Haciendo memoria, de entre los cachos de recuerdos que tengo relativamente sobrios, creo que la historia fue así.
Yo, el fabuloso ladrón Ray, saqueador de los virginales harenes sagrados de Lark, o también el temible carterista de los salones de baile de Yarkreston, esa noche, hablé más de la cuenta. No por mi, que no soy nada vanidoso, si no por culpa de aquel tipo del que todavía no se su nombre, por haberme invitado a beber de más.
El caso es que alguien me oyó mientras recitaba mis fabulosas y se me acerco a la barra. El tipo, del que no recuerdo su aspecto me pregunto ¿Es usted Ray el ladrón? y yo le conteste que sí, que eso ni se preguntaba, ¿es que acaso no me había oído largar antes o que? Acto seguido me comento que había oído hablar muy bien de mí y todo ese royo típico. El caso es que me pregunto si estaría dispuesto a acompañarle a algún sitio mas intimo para hablar de una empresa que estaba dispuesto a comentarme. De entre las cosas que mejor recuerdo de esa noche, fue aquel momento, ya que un sudor frío se deslizo por mi espalda. Instintivamente, y disimulando lo que mejor puede, me olí el sobaco, buscando un aroma de perfume que pudiera haberle atraído hacia mi a este bujarrón. Como de costumbre, lo único que .pude oler fue el olor rancio del sobaco reseco. Esto hizo que me quitase un peso de encima, y por tanto me dispuse a seguirlo.
Esta parte tampoco lo recuerdo muy bien. Recuerdo como un servidor, estaba sentado enfrente de una mesa abarrotada de trastos, mapas y cachivaches de funcionamiento desconocido para mí, mientras unos tipos ocultos entre sombras (o por lo menos entre la oscuridad de la cogorza) me comían la oreja. El caso, es que quien llevaba la voz cantante me propuso la empresa de encontrar no se que reliquia, perteneciente a una extinta civilización perdida, de hombres superiores, que vivían en las montaña (si eran superiores ¿a que cuento venia esconderse en las montañas? Vamos, digo yo) y que era capaz de proporcionar riquezas, poder, y gloria, a partes iguales. El acabose de las reliquias legendarias. De numberuan como diría mi difunto padre. Vamos como todas las jodidas reliquias que dan caza los saqueadores de tumbas. Yo, como no, dije que si, que lo haría, que el dinero no era ningún problema, ya que estar en todos los fregados es mi perdición, sobre todo cuando voy pedo.
Tras el acuerdo me ofrecieron brindar por ello, y ya puestos, que mas daba una copa de mas. Recuerdo que me la lleve a la boca, pero no que ellos me acompañaran en el brindis, estaban mas bien, como expectantes. Cuando me bebí la copa, van y me sueltan: Tienes 30 días para encontrar la reliquia, ni un día mas. Yo, en ese momento me empecé a oler algo raro en todo esto. Les dije que no hacia falta que me diesen ningún ultimátum, que por muy ciego que fuese era totalmente responsable de mis actos y que podría llevar a cabo la empresa. Si que les advertí que en caso de que intentase llevarla a cabo, y no alcanzase mis objetivos, que no temieran por la paga, que yo muy honestamente por mi parte les devolvería el dinero, (una vez deducido los gastos accesorios, claro esta). Nos tememos que eso será imposible. Independientemente de que pueda o no llevar a cabo su empresa, nos traerá la reliquia igualmente, ¿le queda claro? En ese momento me quede de cuadros. Tendrá cara el tío. En ese momento le pregunte que me obligaría a ir mas allá de mis posibilidades, a darlo todo, a ir contra viento y marea, para tal propósito si les devolvía la paga. En ese momento mis patronos, se empezaron a mover, para dirigirse a la puerta y salir tras ella. Abrieron la puerta, y fueron desapareciendo por esta. El ultimo de ellos, el que yo suponía que llevaba la voz cantante se me quedo mirando y me dijo El veneno que se ha bebido, es de efecto retardado, pero será mejor que no pierda mas tiempo en charla barata. Ni se le ocurra buscar un antídoto, y mucho menos pierda el tiempo en darnos caza. El tiempo juega en contra de usted. El resto, como se dice es historia (aunque no recuerdo muy bien como continua).
En resumidas cuentas, que por una jugada muy rara, caprichosa y puñetera del destino me encuentro en esta situación, y con estos dos energúmenos que ahora no viene al caso rememorar como los conocí. Dios, es que todavía no me lo creo. ¿Cómo es posible que me juntase con estos mendrugos? Si lo llego a saber no hubiese aceptado esa copa…”
- Yeh, Amigos! – grito el bárbaro y sacando de esta forma a Ray de sus pensamientos – mirad esto!
- ¡Quieres dejar de chillar! – dijo en voz baja el mago - ¿Qué te pasa?, ¿es que acaso quieres alertar a todas las criaturas que pueblan estas cavernas o que?
- ¡Basta, callaos! – les susurro Ray a los dos – deja de hacer monadas y dime que has visto.
- Mirad esta pared – señalo el bárbaro – En apariencia, una pared normal. Pero, si acercas… permíteme – dijo el bárbaro mientras le quitaba la antorcha de las manos del ladrón - … como iba diciendo, si acercas la antorcha a la pared se puede apreciar unas pequeñas e imperceptibles hendiduras. Casi, casi del tamaño que el de una persona. ¿Quizás porque es una puerta?
- Interesante – fue lo único que dijo el ladrón.
- Me parece ver una especie de inscripción en la puerta, parecido a algún tipo de runa - comento el mago - Si, unas runas muy antiguas...
- Es posible que sea algo parecido a esto - pregunto el ladrón al mago mientras sacaba una carta del bolsillo y se la enseñaba. El dibujo que había en la carta, fue una de las pocas pistas que le dieron los jefes a Ray, antes de meterse en todo este lió.
- Si, esa es. Sin ninguna duda – confirmo el mago.
- En ese caso, este es el camino que debemos seguir. Abre la puerta - ordeno el ladrón mientras se guardaba la carta
- Eh... bueno, la cosa no es tan fácil - dio el mago mientras carraspeaba.
- ¿Como has dicho amor? - pregunto el bárbaro mientras le señalaba con la antorcha - Creo que no te hemos oído bien...
- Digo, que esto no se hace así como así. No vas de golpe y porrazo, lees unas runas, dices el hechizo correcto, y ¡zas! conseguido.
- Entonces ¿que sugieres? - pregunto el ladrón.
- Pues... lo mejor que podréis hacer es acomodaros bien y tomaros un descanso, ya que voy a estar un buen rato estudiando estas runas para "intuir" que hechizo usar para abrir la puerta. ¿Conformes? - respondió el mago mientras le quitaba colocaba bien el sobrero y le quitaba la antorcha al bárbaro de las manos. El bárbaro y el ladrón se miraron y se encogieron de hombros.
- Pos fale - respondió el bárbaro mientras se dejaba caer al suelo y apoyaba la espalda en la pared.
- Si no hay mas remedio - dijo el ladrón - Pero no tardes.
- No, os preocupeis de eso, esto estará resulto en un....

hola vic ya lo he leido
ResponderEliminaresta muy bien la historia
me he enganchado
aver si escribes mas
una cosa no puedes cambiar de narrador en la
si eres externo tienes q serlo todo el rato
y si hablas desde el punto de vista de ray tienes que hacerlo desde el principio
solo eso
aver si sigues pronto
que va para le premio planeta e
jajaja